.


Lifschitz: La brutalización de la política

Por Horacio Baster

Cuanto menos: lamentables las declaraciones del Intendente Lifschitz respecto del encuadre y tipología de los reclamos luego de la tempestad.Cuando un gobernante repite conceptos que emergen de capas opinólogas brutalizadas con la anestesia del simplismo insolidario, y corea estereotipos con altas dosis de intolerancia y disimulado facismo conceptual: además de preocuparnos, amerita analizarlo mínimamente tomando dos puntos de inflexión en su discurso. Si encerrado en su gabinete de crisis, con las coordenadas reales de la situación, creé en lo que dijo: es muy peligroso. Al equiparar un dirigente social de zona con figuras del delito o la malversación, y echar mantos de dudas sobre el oneroso destino de una enclenque chapa lo deja a un paso de prontuario y clava una daga, -para solaz de la señorona de Oroño- al corazón de una actitud militante basada en la costosa solidaridad de alguien que organiza para sobrevivir en los márgenes de la ciudad y sus veleidades barcelonescas. Al otro punto de vista que obliga es al político.Pejotiza la organización de los cortes, y como si fuera una acusación habla de las organizaciones sociales en su instrumentación.Si así hubiera sido, considero que no hacían otra cosa que cumplir su rol y función de destino. (En el caso de los primeros, me reivindicaría con una dirigencia política siempre tan alejada de las necesidades primarias. Pero esa vida es sueño …). El intendente tapa el cielo con un arnero, y esconde en su balance la total inoperancia del municipio distritalizado; de la imprevisión en depósito de elementos básicos; del caos organizativo en todas las áreas que debieron ponerse en marcha ante una emergencia. Los chivos expiatorios menos creíbles son presentados a la vindicta pública. Es culpa de Spinozzi, por ejemplo, que en tres días no existiera ordenamiento en el desvío de tránsito de las colectoras lo que provocó el caos vehicular de gran porte que todavía andarán perdidos o tratando de salir de la zanja en alguna callejuela de la zona norte. (Tengamos en cuenta que hace dos años hubo un muerto en situaciónes similares).¿Roxana Latorre tendría al mando el único !!!! camión de emergencias para sólo correr los árboles caídos que aún permanecen?Los depósitos de Promoción vacíos, imposibilitados siquiera de afrontar una emergencia cotidiana, ¿es culpa del puntero de Barrio Las Flores?Y los impagos o sobrepagos pasantes de distrito, huyendo despavoridos o diletando sin rumbo en oficinas de arquitectura primermundista con papeles y listados que no entendían ¿serían infiltrados …?Todos sabemos que los mencionados dirigentes estaban en otra cosa al momento del desastre. Quizá tratando de desgastar a la Presidenta, o en confortable reunión con una transnacional granaria, o lustrando oropeles. Lo que sí, Lifschitz, no estaban organizando un piquete … Los 16 cortes simultáneos fueron la brutal exteriorización de que algo andaba mal y llegó a peor en circunstancias que todo se sobredimensiona. Estaban en juego vida y bienes, pocos, casi nada, pero los únicos e irrepetibles, y allí hicieron eclosión miles de problemáticas que del centro a la periferia se amplifican descarnadas. Si la máxima autoridad no reparó en esto, mal nos irá a todos los rosarinos, desde Pasaje Cajaraville a las barriadas de Nuevo Alberdi.Más de una década de administración de supuestos entrenados equipos debieron tomar nota de cada cataclismo que esta ciudad debió soportar, para que el indomable clima -si bien incontrolable- no haga de las suyas con los desprotegidos habitantes. Pero en el balance el Intendente se fue por la tangente más obsoleta y antidemocrática. Ya en otras ocasiones habló de “los políticos” como si él naciera de un repollo. Trató a las organizaciones sociales como una horda, desconociendo casi una década de crucial protagonismo en la vida social argentina. Pasó por encima un 2001, bisagra de esa historia. Y cayó en lo peor del concepto discursivo del 2008 anatemizando los piquetes de negros y desheredados de la vida que reclamaban como derecho una chapa, un colchón y una sopa caliente. Mientras que participó, aplaudió, y presupuestó en logística a los violentos piquetes sectoriales que cercaron ciudades y pueblos reclamando por la posesión total de su renta excedente.

Rosario, 8 de febrero de 2009.

0 Responses to “Lifschitz: La brutalización de la política”

Publicar un comentario



© 2006 . | Blogger Templates by GeckoandFly.
No part of the content or the blog may be reproduced without prior written permission.
Learn how to make money online | First Aid and Health Information at Medical Health